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Entrevista a Miguel Romero en SUR

Ver fuente de noticia. Diario Sur Digital

En el año 2004 cambió el microscopio por la hoja de cálculo, aunque no ha dejado de lado la investigación. Miguel Romero-Cuevas nació hace 34 años en Mijas Pueblo y estudió en la Universidad de Navarra, donde obtuvo la licenciatura en Bioquímica y se doctoró en Biología. Tras presentar su tesis sobre ‘Aplicación de técnicas computacionales al estudio de péptidos inhibidores de la proteasa del VIH y su implicación en el diseño de nuevos derivados’, se embarcó en varios proyectos de investigación y docentes, hasta que decidió regresar a Málaga para trabajar como gestor de la investigación en la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la antigua Fundación Hospital Carlos Haya, actual Fundación Imabis. Y es que para él «tan importante es la gestión de la I+D como la realización de los experimentos; tanto valor tiene mirar por el microscopio como presentar una memoria a tiempo para obtener financiación».

Desde 2007 ejerce como ‘project manager’ (gestor de investigación) en el grupo de Neuropsicofarmacología de Imabis, dirigido por Fernando Rodríguez de Fonseca. Además, es secretario general de la Fundación para la eSalud, de la que fue nombrado patrono hace unos meses. En la actualidad está volcado en el proyecto ‘Reprobesity’, en el que se trabaja desde 2008 y que culminará a finales de este año, en el que además del trabajo de gestión ha dedicado mucho tiempo a investigar y del que es co-inventor de cuatro patentes de nuevas moléculas como potenciales fármacos contra la obesidad. Un proyecto europeo de 6.950.000 euros, que a medio plazo podría facilitar soluciones médicas contra la enfermedad.

Diseñador y administrador de las páginas web de los distintos proyectos del grupo, el científico malagueño es responsable de la gestión de investigaciones de la Red de Trastornos Adictivos. Pero Miguel Romero-Cuevas se considera «una pieza más» del grupo de investigación, ya que su trabajo consiste sobre todo en «apoyar a los investigadores en todas las labores de gestión». Y es que el grupo está formado por nueve doctores (en medicina, biología y psicología), siete licenciados (biología, psicología y periodismo) y dos diplomadas en enfermería.

«Se trata de un grupo en el que dedico el 90% del tiempo a la gestión y un 10% a investigar en el ámbito del diseño de fármacos asistido por ordenador y la aplicación de las tecnologías de la investigación y comunicación a la investigación biomédica. En este sentido, me siento muy cómodo en la gestión y calmo el ‘gusanillo’ de la investigación con ese tiempo que le dedico a investigar». En cuanto a su trabajo en el campo del diseño de fármacos, advierte que esta disciplina está más implantada en el mundo de la industria farmacéutica, «pero cada vez son más los grupos de investigación que empiezan a utilizar estas técnicas».

Pero en realidad, ¿en qué consiste el trabajo de un ‘project manager’?

Miguel Romero-Cuevas responde: «En este campo, realizo todas las funciones para captar nuevos fondos para realizar investigaciones; ya estamos buscando y compitiendo a nivel europeo y estamos preparándonos para solicitar fondos en EE UU. Además, hay que gestionar toda la parte burocrática de los proyectos de investigación del grupo y después dar ‘salida’ a los resultados de los proyectos fomentando su transmisión en forma de publicaciones científicas, docencia y difusión web».

Y otra de las funciones que el malagueño tiene asignada en el ámbito de la gestión de la investigación es la transferencia de la tecnología, «que no sólo consiste en transmitir los resultados, sino que estos sean aplicables al tejido productivo, en primer lugar evaluando la protección de los mismos mediante patentes y luego fomentando la colaboración para el co-desarrollo con empresas privadas (farmacéuticas y biotecnológicas)», sentencia Romero-Cuevas. A este respecto, destaca la estrecha colaboración que realiza con la empresa VIVIA Biotech, con la que el grupo colabora desde 2005.